Cultivo de mandarina.

La mandarina es una de las frutas con mayor producción mundial. Se cultiva en casi todo el mundo pues se trata de un fruto muy apreciado por su sabor y propiedades nutritivas.

El árbol de mandarina, el mandarino, es un árbol frutal de la familia de las Rutáceas, nativo del sudeste asiático, particularmente de Vietnam y China.

¿Qué fertilizante usar para el cultivo de mandarina?

  • BROTOVALLE N®

    Inductor de Savia
  • CALBOMIX®

    Mayor Durabilidad en Postcosecha, Multiplicador Celular
  • ALGAVALLE PLUS®

    Crema de Algas 90% + Molibdeno

Plantación de plátanos

¿Cuándo se plantan los mandarinos?

Estos árboles se plantan entre abril y junio. Se obtendrán mandarinas maduras entre octubre y diciembre, dependiendo de la variedad.

¿Cómo se plantan los mandarinos?

Los mandarinos se plantan orientados hacia el sol y resguardados del viento. Son árboles que no toleran las heladas.

Requerimientos edafoclimáticos

Suelo

Los mandarinos no son muy exigentes en cuanto al tipo de suelo, pero prefieren suelos permeables, profundos y poco calizos. No toleran la salinidad y son sensibles a la asfixia radicular. Además, el pH del suelo debe oscilar entre 6 y 7.

Clima

El árbol de la mandarina requiere una temperatura de entre 23-35oC para su correcto desarrollo, por lo que el clima subtropical es el que más se ajusta a sus necesidades.

Posee mayor resistencia al frío y a la sequía que los naranjos, aunque los frutos sí son sensibles a estas condiciones.

Cuidados requeridos por el mandarino.

Preparación del suelo para el cultivo de la mandarina

La preparación del suelo para los cultivos de mandarinos consiste en:

  • Eliminar las malas hierbas y controlar su crecimiento
  • Airear las capas superficiales del suelo
  • Incorporar fertilizantes o materia orgánica
  • Aumentar la capacidad de retención de agua
  • Preparar el riego cuando se realiza por inundación.

El laboreo del suelo se realiza unas 3-4 veces al año, comprendidas entre los meses de marzo y septiembre. El resto del año, se mantiene el suelo con una cubierta vegetal.

 

Riego del mandarino

El cultivo de mandarinas requiere riegos frecuentes y abundantes, sin encharcamientos. En verano, se recomienda dar riegos diarios mientras que en invierno se riega 2-3 veces por semana.

Se recomienda el riego por goteo enterrado, que optimiza el riego y mejora la eficiencia de la fertilización nitrogenada, además de disminuir la evotranspriración del cultivo.

  • Poda del mandarino

Los mandarinos necesitan dos tipos de poda principalmente:

  • Poda de formación

Se realiza a partir del tercer año de vida del árbol. En ella, se eliminan los rebrotes que pueden surgir en el patrón.

  • Poda de fructificación

El mandarino es una especie muy productiva. Como consecuencia, las ramas se rompen con frecuencia y es necesario realizar podas a menudo (mínimo una poda anual) para eliminar ramas muertas o débiles y vigorizar el crecimiento del resto.

Nutrientes necesarios para el cultivo de mandarina.

Los mandarinos demandan principalmente:

Macronutrientes

  • Nitrógeno: uno de los elementos más importantes en el crecimiento del mandarino, la floración y el cuajado del fruto.
  • Fósforo: participa en la formación de azúcares y aporta calidad a la fruta.
  • Potasio: optimiza el desarrollo del fruto.
  • Calcio:  la mayor parte de su actividad se debe a su capacidad de coordinación, ya que es capaz de establecer uniones estables y, al mismo tiempo reversibles, entre moléculas.

Micronutrientes

  • Hierro: fundamental en la fotosíntesis y en la respiración.
  • Zinc:interviene en distintas enzimas.
  • Manganeso: interviene en la activación de numerosos enzimas.
  • Cobre:permite las uniones enzimáticas en las reacciones redox.
  • Molibdeno:participa en la fijación del nitrógeno atmosférico y en la reducción del nitrato. 

La carencia o insuficiencia de alguno de estos elementos minerales puede afectar negativamente al desarrollo y la productividad.

 

Abono para mandarinos

  • ¿Qué abonos necesita el mandarino en su cultivo?

Como ya hemos visto en el apartado anterior, los principales componentes que debe contener el abono para mandarinos son nitrógeno, fósforo, potasio y calcio.

Para el cultivo ecológico de mandarinos se aplicarán fertilizantes ecológicos y orgánicos, como el estiércol, el compost o el hummus de lombriz, así como aquellos formulados a base de algas, minerales u otros elementos naturales.

Algunos de los abonos recomendados para el cultivo de mandarinas de Fervalle son Algavalle Plus, Calbomix y Brotovalle N.

 

Algavalle Plus es una formulación líquida de extracto de algas con aminoácidos y enriquecida con molibdeno. Entre sus funciones destacan:

  • Regula el crecimiento vegetal
  • Aporta el nitrógeno necesario para el desarrollo de la planta
  • Favorece la absorción del nitrógeno
  • Aumento de la floración

Calbomix es una formulación rica en nitrógeno, calcio, magnesio y enriquecida con micronutrientes con un alto poder reverdecedor en el cultivo. Entre sus ventajas destacan:

  • Favorece un correcto desarrollo y engorde de las naranjas
  • Aumenta la producción
  • Aumenta la conservación postcosecha de los frutos
  • Excelente corrector de carencias de micronutrientes
  • Participa en la división celular, fortaleciendo la pared celular, durante el proceso de formación del fruto

Brotovalle N es un fertilizante compuesto, rico en elementos orgánicos, cobre, manganeso y zinc. Además, en su formulación hay un aporte de nitrógeno que potencia el crecimiento y la producción del cultivo. Entre sus ventajas destacan:

  • Induce en la planta la síntesis de moléculas esenciales
  • Consigue aumentar la calidad y producción de las cosechas
  • Disminuye los efectos de situaciones desfavorables durante el ciclo de vida de la planta
  • Garantiza una homogeneización en el tamaño del fruto.

Cabe tener en cuenta que no se comenzará a abonar hasta el inicio de la segunda brotación desde la plantación. Además, algunas variedades requieren la aplicación de ácido giberélico para mejorar el cuajado.

Recolección de mandarinas.

Las mandarinas se recolectan de marzo hasta agosto, cuando su color característico (amarillo, anaranjado y/o rojo, según la variedad), se expande por el 75% de la superficie del fruto.

Se recomienda una recolección manual, con ayuda de alicates, y en ausencia de rocío o niebla.
Además, es importante señalar que la caída de frutos precosecha es frecuente en mandarinos, por lo que no se deben mantener los frutos en el árbol durante mucho tiempo.

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