Certificaciones necesarias para Fertilizantes

La agricultura moderna se orienta hacia la producción de alimentos de calidad. Sin embargo, también pretende garantizar la conservación del medio ambiente y de los recursos naturales. La degradación del suelo agrícola supondría destruir el bien más preciado de los agricultores. Por este motivo, es esencial protegerlo para preservar su fertilidad y su valor agronómico.

Los productos utilizados en el proceso de producción de cultivos deben ser eficaces y carecer de efectos perjudiciales para la salud de los seres humanos y el medio ambiente. En este sentido, quienes se encargan de la puesta en el mercado de los productos fertilizantes deben conocer su composición, origen y conformidad respecto a la legislación vigente.

Normativa de fertilizantes agrícolas

En la producción de alimentos hortofrutícolas sólo se pueden emplear sustancias autorizadas para su uso en agricultura en general y para agricultura ecológica en particular. Por tanto, es necesario regular la utilización de nuevas sustancias en la elaboración de productos fertilizantes, con el fin de evitar posibles efectos nocivos en el agua, el suelo, la flora, la fauna y el ser humano.

En relación al Reglamento (CE) n.º 2003/2003 del Parlamento Europeo y del Consejo de 13 de octubre de 2003, relativo a los abonos, se publicó el Real Decreto 824/2005, de 8 de julio, sobre productos fertilizantes, que complementaba al anterior e introducía la regulación de nuevos tipos de abonos y enmiendas en una normativa de abonos ecológicos global.

Sin embargo, más tarde se aprobaron una serie de disposiciones que obligaron a derogar este Real Decreto, dando paso al Real Decreto 506/2013 sobre productos fertilizantes. Su objetivo es actualmente establecer la normativa básica en materia de productos fertilizantes y las normas necesarias de coordinación con las comunidades autónomas.

Certificación de abonos ecológicos

A nivel europeo, los Reglamentos nº 834/2007 y nº 889/2008 regulan la normativa en producción ecológica. Según estos reglamentos, la base de la fertilización en los sistemas agrícolas ecológicos está en el uso de organismo vivos presentes en sustancias naturales o derivados de ellas y en fertilizantes minerales de baja solubilidad.

Estos reglamentos persiguen mejorar la fertilidad de los suelos y la actividad biológica de los mismos mediante prácticas como la rotación plurianual de cultivos, la inclusión de leguminosas, abonos verdes, aplicación de estiércol o materia orgánica, etc. Además, añaden que podrán emplearse fertilizantes y acondicionadores del suelo que hayan sido autorizados para su utilización en la producción ecológica de conformidad con el Artículo 16 del propio reglamento.

Según esta normativa de cultivo ecológico, en producción ecológica sólo podrán utilizarse productos fertilizantes y acondicionadores del suelo cuya composición contenga únicamente las materias primas relacionadas en el Anexo I del Reglamento (CE) nº 889/2008. Para la gestión de plagas, enfermedades y malas hierbas los mencionados en el Anexo II del Reglamento (CE) nº 889/2008. En definitiva, abonos orgánicos para una producción ecológica normalizada.

Además, se establece que únicamente podrán utilizarse en la medida en que el uso correspondiente esté autorizado en la agricultura general del Estado miembro de que se trate, de acuerdo con las disposiciones comunitarias pertinentes o con las disposiciones nacionales conformes con la legislación comunitaria. Y en todo caso deberá contar con las certificaciones para cultivos ecológicos pertinentes.

No obstante, los fertilizantes no están incluidos en el ámbito de aplicación del Reglamento (CE) 834/2007, ni en el Reglamento (CE) nº 889/2008, por lo que no pueden ser certificados como ecológicos bajo estos reglamentos. Como consecuencia, tampoco pueden ser etiquetados ni publicitados usando el logotipo de certificación ecológica de la UE. Esto es así porque el ámbito de aplicación del reglamento se restringe únicamente a productos alimenticios:

  • Semillas y material de reproducción vegetativa utilizados en el cultivo.
  • Alimentos para animales.
  • Productos ecológicos agrícolas transformados destinados a la alimentación humana.
  • Productos agrícolas vivos o no transformados (productos vegetales entre los que se incluyen las algas marinas, cultivados o procedentes de la recolección silvestre, levaduras, ciertos animales de acuicultura y cría).

Por ello, los insumos que encontramos en el mercado deben ser productos comerciales que estén constituidos por materias primas incluidas en estos reglamentos. Sin embargo, surgen varios problemas a raíz de esto:

  • La información incluida en estos reglamentos puede ser difícil de comprender por parte de los agricultores.
  • Sólo figuran las sustancias de las que deben estar compuestos los productos, sin referencias a nombres comerciales.
  • En muchos casos no se incluyen la equivalencia a los apartados específicos de la legislación vigente en España, lo cual dificulta la verificación de productos comerciales.
  • En ocasiones, los productos que salen al mercado como aptos para producción ecológica pueden tener productos añadidos (no indicados en la etiqueta), es decir, residuos contaminantes de productos no autorizados en agricultura ecológica.

Certificaciones privadas

Derivado de los problemas anteriormente mencionados y con el fin de llegar a una unificación, aparecen las certificadoras privadas. SOHISCERT es una empresa especializada en certificación agroalimentaria, innovadora en la certificación de la producción ecológica en España. Se trata de la primera entidad de certificación acreditada por ENAC (Entidad Nacional de Acreditación) para agricultura ecológica y el primer organismo privado de certificación autorizada para agricultura ecológica que incluye las certificaciones para fertilizantes.

¿Por qué son necesarias las normas UNE?

Estas certificaciones privadas también pueden traer consigo una serie de problemas como son:

  • Certifican los insumos como ecológicos sin el control administrativo adecuado, ya que se validan erróneamente productos fertilizantes como ecológicos.
  • Comercializan fertilizantes con composición diferente a la indicada en la etiqueta (sustancias contaminantes añadidas).

Con el fin de solucionar estos problemas, el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación impulsó el desarrollo de un paquete de normas UNE para la producción y certificación de insumos. Estas normas contaban con el consenso de todos los agentes sociales implicados: agricultores, productores de insumos, administraciones públicas y organismos de control de la producción ecológica, siendo su utilización de carácter voluntario actualmente.

Los objetivos de estas normas son:

  • Aportar soluciones a la problemática del mercado
  • Desarrollar un programa de normalización
  • Aportar garantías adicionales a los usuarios
  • Facilitar su reconocimiento en el mercado

Certificaciones Fervalle

Las compañías de certificación más importantes como SOHISCERT, ECOCERT, CAAE (según en el país de comercialización del producto) son las responsables de certificar para uso en agricultura o jardinería ecológica los productos de Fervalle.
Además, en Fervalle también contamos con la certificación Residuo Cero, ya que los productos cumplen con las normativas de la Unión Europea respecto a residuos.
Por otra parte, cumplimos con todas las normativas y certificaciones necesarias para la investigación, desarrollo y fabricación de productos químicos, orgánicos, biológicos, y ecológicos destinados a nutrición y protección vegetal.

  • Normativas y Leyes de Abonos y Fertilizantes según país de comercialización.
  • Normativas y Leyes Medio Ambientales.
  • Normativas y Leyes de Productos Químicos.
  • Normativas y Leyes de Productos Orgánicos y Ecológicos.

 

 

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